domingo, 29 de junio de 2008


La tarea debía ser recortar palabras esdrújulas del diario
-lo visualice cómicamente en mi cabeza, no sé riéndome exactamente de quién, quizás hasta de mi-
y después pegarlas en el cuaderno verde que es el de lengua
pero se confunde y las pega en el rojo que es el de matemáticas
y cuando los cuadrados de la trama cuadriculada de la hoja se imponen en la visión
se da cuenta y se pone a llorar
roja como un tomate, como el cuaderno de matemáticas.
Mañana hay dictado, mejor fingir dolor de panza y quedarse en la cama.
Mejor quedarse.

Hay una batalla campal bajo la mesa,
soldaditos de plástico disputan el mando del mundo,
se interrumpe cuando irrumpen los tenedores y cuchillos arriba haciendo metalicos ruidos.

Me olvidé que era un tango, perdón.
Advertí que el humor sarcástico era parte de la ciudad,
no de mi,
que simplemente lo respiré,
me preguntaba arriba del colectivo
si sólo yo percibía esa comicidad tragi-cómica de buenos aires.
No somos nosotros, ya esta en el aire.
En blanco y negro nos dibujamos caricaturescamente, nos distorsiona cómicamente el señor de la plaza con lápiz en mano, atrás con cara caricaturesca sonríe el Che con su boinita, Gardel con la sonrisa torcida y Nini Marshall con particular sombrero.

2 comentarios:

briones dijo...

creo que se debe tener humor para no explotar la cabeza con problemas, el sarcasmo es una buena opcion...

^^

pues ya sabes, si vienes por aca, ven con crema antimutante en mano...
y claro....siempre procuro depilarme la mengua cuando voy a hablar^^

saludos
besos

ºmar dijo...

jjajaj estoy como Vaivenes una maru q no soy yo jajaja guante!!

Te mando un beso, che y de ddone viste mi blog? me intriga..

se pregunta eso ?'