domingo, 29 de junio de 2008


Espera ansioso.
Pasan manos, brazos, piernas.
Pasan.
Se queda.
Allá arremolinado, lleno de seres que lo miran de reojo.
Suspira otra vez, la oportunidad perdida.
Un vidrio separando el aire.
Afuera la lluvia moja la piel.
Intenta imaginar el tacto del roce del agua.
No lo logra, se resigna.
Afuera caminan.
Adentro la espera.
Los tres fríos dedos lo rozan, pero no lo tocan, resbala su piel rosada.

Y de pronto un día...
Unos ojos clavados en él.
Sus grandes ojos azules y el pelo negro cayendo en gruesas mechas.

La música repentina propagándose en el aire.

Las luces rojas prendiendo y apagándose, como parpadeantes, los dedos moviéndose, descendiendo. Los dedos tocan la piel y esta vez lo sostienen, lo elevan y arrojan al mundo.

Los ojos azules brillando, el abrazo de bienvenida. Llueve y las gotas lo mojan, igual ella lo cubre, protege con sus brazos del frío y cubre a ambos con el florido paraguas multicolor.

Adentro de la máquina los demás peluches miran y esperan.

diluvio.
querer arrancarme una parte pero no saber como extraerla.
sobornar mis ideas primeras, fundamentadas, arraigadas, responsables, con mariposas que vuelan -se chocan después con vidrios muriendo en el acto pero eso no viene al caso-.
aquí y allí. espacialidad.
siempre quiero ese allí indefinido.
casi.
también hay momentos, secuencias, donde no quiero irme. aquí.
se van acumulando gotas.
el agua cae.
se van llenando vasos, ollas, baldes y diversos tipos de recipientes con cualidad de ser contenedor de algo. me voy llenando. contengo variedad de cosas yo. quizás por eso me molesta tanto si dos o tres acaparan mi atención particularmente, esas que están en la piel, en contacto con el exterior más fácilmente...
amor - odio.
hoy por poco me escondo.
debería equilibrar todos y todo. de alguna manera. bajo algún sistema sistemático equilibrador.
vos - yo - mundo exterior .
es tan fácil que pase el tiempo, y lo agarro con los dedos totalmente histerica y lo estrujo -lo estropeo más-.
poner música que acompañe el ánimo.
poner música opuesta al estado de ánimo, absurdo, buscando la grieta de algo, la quinta pata a algún animal cuadrúpedo.
bajar. subir.
me harto.
me desintegro.
me detesto.
más tarde me amigo, vamos de la mano autoestima y yo riéndonos.
si digo tres veces lo mismo me escupo.
- y siempre lo digo cuatro, cinco -
a la quinta me retuerzo, me escurro y me regenero.
sí, más allá de todo siempre hay algo para regenerar.
reciclaje de resacas.
se pinta la cara de cara.
su rostro con cara de rostro mira con los ojos muy abiertos.
los colores despintados por la lluvia, el agua de color cayendo, los colores desaturados. después volver a pintar todo, rojo, naranja, amarillo.
que vuelvas cuando te olvido.
ni siquiera quejarse, es una ley como la de gravedad. (no puedo todavía protestar porque las cosas caigan siempre hacia abajo).
las tazas sucias.
cucharas golpean porcelanas finas.
dos gotas de café manchando la taza.
no, no sé porque, no tengo opinión alguna sobre el controvertido caso de las gotas en la taza.
- me acordé espontáneamente al decirlo de el caso de las petunias pisoteadas-
vida sociedad ilimitada, la ruta 77, el monte de los cipreses...
las paredes blancas.
esos lugares perdidos.
en el tiempo.
esos espacios generados que se evaporan, y ahora no se encuentran.
pensaba hoy que todos -mayoría- me iban a resultar superfluos.
¿idealización?
no sé, en el momento la visión es supuestamente objetiva, la hipótesis es conclusión sensata (sí, olvidas la parte en que la hipótesis debe ser verificada).
dar vueltas.
de pronto ataque positivista y decir que no.
no doy vueltas.
voy.
y ver a algún fulano, mengano, que de pronto no tiene nada -casi nada, 25 por ciento- que ver conmigo.
el sueño toca la puerta, cabeza.
toc, toc.
¿vamos a dormir?
vamos que mañana todo amanece amanecido con color de amanecer y se ve mejor.

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