viernes, 31 de agosto de 2012

Péndulo


Tengo frío, después calor, y de nuevo frío. Espasmos. Bipolar. Oscilo estados aleatoriamente durante períodos largos. Evito estancarme. Y sin embargo me estanco en un pendular continuo. Creo que voy a escribir. Abro un nuevo archivo, pongo un título -lo destaco-, subtitulo –cursiva-. Me pierdo en las primeras letras, me gana el desgano. Nada importa, nada trasciende el devenir natural de las cosas, nada perturba desde la raíz como para ser lo suficientemente importante de ser realizado. Todo pasa. El tiempo arrastra mis intentos, acalla los gritos. Ahogo el impulso. Me detengo. Ayudo al tiempo pasar cuando me quedo inmóvil con la vista fija en la ventana. Algunas hojas verdes tiemblan y entonces sé que todo va bien: a su justo tiempo el tiempo pasa y nos lleva con él.

jueves, 23 de agosto de 2012

Activar


 Si no te opones activamente, sos cómplice pasivo.


De usos y costumbres


Tener la costumbre de no acostumbrarse.
La costumbre arrastra hábitos no cuestionados, reproducidos por comodidad.
Ponerse en un lugar de incomodidad para poder subvertir los discursos hegemónicos.



miércoles, 22 de agosto de 2012

Soltar el cuerpo


Burbujas en la boca
luces amarillas
gente que sonríe sin saber
gente que te sonríe sin conocerte
cuerpos que se mecen aleatoriamente
parecen aparecer y desaparecer
en un instante
como flashes
caminan hasta vos
con una copa en la mano
emborrachar la soledad
perder el rumbo
vomitar en los baños públicos
llorarle a un desconocido
entablar amistad con la borracha de la barra
ganar un trago gratis
guiño de ojos
cruce de piernas
caída al piso
en el momento
en que la pista se estaba prendiendo fuego
nadie se acuerda
a nadie le importa
maratón de fondos blancos
ronda de tequilazos
bailar hasta perder el equilibrio
soltar el cuerpo
soltar la cabeza
desear que nunca nunca amanezca
porque mañana
(dentro de un rato)
el mundo se tiñe de realidad
(acá el humo
no deja ver
los rostros
que emborrachan
su soledad)
acá la fiesta se maquilla
las heridas.


Emma Goldman; La mujer libre






por Emma Goldman (1869-1940), anarquista norteamericana de origen judío-lituano.
Tomado de la antología de Irving Horowitz LOS ANARQUISTAS (Vol. 1)

 
El gran defecto de la emancipación en la actualidad estriba en su inflexibilidad artificial y en su respetabilidad estrecha, que produce en el alma de la mujer un vacío que no deja beber de la fuente de la vida. En una ocasión señale que parece existir una relación mas profunda entre la madre y el ama de casa del viejo estilo, aun cuando este dedicada al cuidado de los pequeños y a procurar la felicidad de los que ama, y la verdadera mujer nueva, que entre esta y el termino medio de sus hermanas emancipadas. Las discípulas de la emancipación pura y simple pensaron de mi que era una hereje digna de la hoguera. Su ceguera no les dejo ver que mi comparación entre lo viejo y lo nuevo era simplemente para demostrar que un gran numero de nuestras abuelas tenían mas sangre en las venas, mas humor e ingenio, y, por supuesto, mucha mas naturalidad, buen corazón y sencillez, que la mayoría de nuestras profesionales emancipadas, que llenan los colegios, aulas universitarias y oficinas. Con esto no quiero decir que haya que volver al pasado, ni que condene a la mujer a sus antiguos dominios de la cocina y los hijos.

La salvación esta en el avance hacia un futuro mas brillante y mas claro. Necesitamos desprendernos sin trabas de las viejas tradiciones y costumbres, y el movimiento en pro de la emancipación de la mujer no ha dado hasta ahora mas que el primer paso en esa dirección. Hay que esperar que se consolide y realice nuevos avances. El derecho al voto y la igualdad de derechos civiles son reivindicaciones justas, pero la verdadera emancipación no comienza ni en las urnas ni en los tribunales, sino en el alma de la mujer. La historia nos cuenta que toda clase oprimida obtuvo la verdadera libertad de sus señores por sus propios esfuerzos. Es preciso que la mujer aprenda esa lección, que se de cuenta que la libertad llegara donde llegue su capacidad de alcanzarla. Por consiguiente, es mucho mas importante que empiece con su regeneración interior, que abandone el lastre de los prejuicios, de las tradiciones y de las costumbres. La exigencia de derechos iguales en todos los aspectos de la vida profesional es muy justa, pero, después de todo, el derecho mas importante es el derecho a amar y ser amada. Por supuesto, si la emancipación parcial ha de convertirse en una emancipación completa y autentica de la mujer, deberá acabar con la ridícula pretensión de que ser amada, convertirse en novia y madre, es sinónimo de esclava o subordinada. Tendrá que terminar con el estúpido concepto del dualismo de los sexos, o de que el hombre y la mujer representan dos mundos antagónicos.

La mezquindad separa y la libertad une. Seamos grandes y desprendidas y no olvidemos los asuntos vitales, agobiadas por las pequeñeces. Una idea verdaderamente justa de la relación entre los sexos no admitirá los conceptos de conquistador y conquistada; lo único importante es darse a si mismo sin limites para encontrarse mas rico, mas profundo y mejor. Solamente eso puede llenar el vacío y transformar la tragedia de la mujer emancipada en una alegría sin limites.

sábado, 18 de agosto de 2012

No estés cómodo


Hay una lucha constante en uno mismo, entre lo que se quiere ser y lo que todavía resiste en quedarse en uno, o esta naturalizado al punto de ser invisible en la autocritica.

Sujeto: Producido y a la vez Agente transformador.


Tener la costumbre de no acostumbrarse.
La costumbre arrastra hábitos no cuestionados, reproducidos por comodidad.
Ponerse en un lugar de incomodidad para poder subvertir los discursos hegemónicos.