domingo, 15 de junio de 2008

el labio azulado a su lado
el labio a su lado azulado
se tientan las manos
se mecen los cuerpos
remoloneando entre sábanas
humeando en tu piel
olerte
espasmo desde el pie
hasta la frente
la respiración en tu cuello
la necesidad necesaria
preguntarme a las seis de la mañana
como hiciste para ser imprescidible
extrañarte apenas te fuiste
y pensar cuando te veo
callarme los sesos
morderte los dientes
suplicarte acordarte de mi
suplicarte acordarte
reprocharme dependencias
ofender amaneceres
pensando en vos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Los hijos nacen de los besos.