Nos rodeábamos
como apareándonos,
yo lo recuerdo,
sentía tu latir acelerarse
al mismo ritmo que el mío,
y sabíamos que era algo
que íbamos construyendo juntos
con miles de acuerdos tácitos
que aprendíamos de pronto
y asumíamos con total responsabilidad
de saber que la vida del otro,
esa efímera vida que brotaba,
la teníamos también en nuestras manos
en construcción paralela con la nuestra,
y así, nos alimentábamos
recíprocamente
las almas esas, tirándonos comida
como animales salvajes
montándonos uno sobre otro los impulsos
jugando a que todo lo demás no era importante
era totalmente prescindible
absolutamente todo
menos nosotros dos andándonos suaves
el uno al otro
recorriéndonos como si nadie
mirara de el otro lado
aunque con un tercer ojo atento
a la danza de encontrarnos y desencontrarnos
en el aire,
a las líneas que se dibujaban,
el camino de nuestros deseos.
como apareándonos,
yo lo recuerdo,
sentía tu latir acelerarse
al mismo ritmo que el mío,
y sabíamos que era algo
que íbamos construyendo juntos
con miles de acuerdos tácitos
que aprendíamos de pronto
y asumíamos con total responsabilidad
de saber que la vida del otro,
esa efímera vida que brotaba,
la teníamos también en nuestras manos
en construcción paralela con la nuestra,
y así, nos alimentábamos
recíprocamente
las almas esas, tirándonos comida
como animales salvajes
montándonos uno sobre otro los impulsos
jugando a que todo lo demás no era importante
era totalmente prescindible
absolutamente todo
menos nosotros dos andándonos suaves
el uno al otro
recorriéndonos como si nadie
mirara de el otro lado
aunque con un tercer ojo atento
a la danza de encontrarnos y desencontrarnos
en el aire,
a las líneas que se dibujaban,
el camino de nuestros deseos.
*
*siempre hay una flia por venir*