jueves, 22 de diciembre de 2011

El ojo de la tormenta

 (imagen Linn Olofsdotter)


Armada de pies a cabeza luce esbelta antes de la guerra
dormir con ella es como estar en el ojo de la tormenta
dormir con la comandante
una pistola bajo la almohada
un cuchillo en la mesa de luz
un par de granadas escondidas estratégicamente
me siento segura y amenazada al mismo tiempo
sé que sería capaz de comerse mi corazón frente a mis ojos
el mío cuore todavía latiendo, todavía bombeando
arrancarle un pedazo con los dientes
sé, no tendrá piedad, ni culpa alguna
lo hará a sangre fría, saldrá a poner sus granadas
en los hospitales y en los shoppings de madrugada
saldrá a matar en cuanto se harte del todo
en cuanto cruce la ralla de la razón
y el mundo entero sea su campo de batalla
un ajedrez grande y circular
que no termina nunca

acurrucada y dormida hasta parece tierna
y casi me olvido
casi me olvido pero no
yo sé que no esta durmiendo
sólo esta recuperando fuerzas
con una mano me acaricia el pelo
y la otra bajo la almohada busca el gatillo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ups!

Ricardo Miñana dijo...

Hola Mariela profundo poema,
que estos días tan entrañables
pases unas felices fiestas navideñas,
¡feliz Navidad!.
un abrazo.

Sarco Lange dijo...

Me imaginé que te tenía secuestrada la guerrilla y te confundías...

Bss.

aguanteelamor dijo...

hace pocos dias me dijieron que estar conmigo era como estar en el ojo de la tormenta..

exquisito como siempre!
merri crismas señorita!
besoteee

Anónimo dijo...

Retazo de inconclusa ciudad
con figura de raído cemento
arrabal con rostro de humildad
tiempo que arrastra el momento
(Arrabal cósmico)