
Mordisqueo un poco todos los manuales
no me quedo con ninguno.
El diccionario no sabe lo que yo quiero decir,
no sabe nada más que montones y montones de cosas.
Me levanto tarde
ronroneo un poco entre las sábanas,
a veces no tengo ganas de salir al mundo
a veces tengo ganas de remolonear un rato más
las historias que arma mi cabeza cuando sueño
son más interesantes que lo que dice la gente afuera
entonces me decepciono
y cambio el despertador para darme un rato más de tregua
es que mi nivel de atención hacia personas que son solo personas
es cada vez menor
en cambio de esas personas que son más cualquier otra cosa
antes que personas
prendo mi grabador mental
y memorizo todos sus recovecos
(al menos los que me deje ver, entrever)
esa gente indefinible que es más que gente,
que son espacios que habitar, que es un lugar donde quisiera dormirme,
seguro que con su ronroneo al lado
sueño cosas aún mejores.
Las revistas del corazón siguen modelando corazones
según las leyes del marketing.
Comprate una tanga rosa para conquistarlo si es martes,
roja, si es miércoles
negra para el jueves.
Comprate, comprate, comprate.
Tirate el armario encima
porque así no vales ni dos pesos.
Subite el precio con un tapado lo suficientemente caro,
subite de nivel con un andar refinado y cara de tonta.
Subite a unos buenos zapatos, no pises tierra firme nunca,
no pises fuerte, que se escucha abajo, se quejan los vecinos,
anda liviana como flotando, efímera y volátil.
No hables fuerte, no grites, no rompas nada,
hace como si no estuvieras, tose tapándote la boca,
estornuda en otro lado, mejor no estornudes.
Más de plástico, plastilina,
muñequita modelable.
Para jugar con vos después de comer,
antes de dormir,
para jugar,
pero no vayas a decir lo que pensas,
no nos interesa.
Juguemos otro juego
rebelión en la casa de muñecas
salimos a cortar cabezas,
barbies feas, morochas, bien negras,
barbies de barrio, villeras, medio loquitas,
putas, travestis, mal vestidas, mal alineadas.
Mejor juguemos otro juego
donde las reglas no vengan escritas
en un papelito
donde no este arreglado quién gana
y donde las fichas las tengamos nosotras
y no tengamos que andar pidiendo limosna.
Juguemos nuestro juego,
Porque en el tuyo siempre perdemos
y no podemos salirnos del tablero,
siempre en los mismos casilleros mentales.
1 comentario:
éso: rebelión.
beso*
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