viernes, 10 de julio de 2009

naranja



Y de pronto
agarras la brocha
y pintas de naranja
toda la pared
cae espesa la pintura
sobre la piel
sólo es cuestión de
mirar bien
el verbo ver
aplicado
a los acontecimientos
que acontecen
y se enrarecen
dentro de uno
cuestión de
tomar sin preguntar
el mundo
pintarlo
color café
y beberlo
de un sorbo.



(***)

2 comentarios:

cosasimpropias dijo...

muy copado el poema.
tengo una obsesion con el color naranja. es el color de mi prosa, digo ja.
vuelvo a pasar. un beso!

Debra Exlibris dijo...

yo tengo obsesiones verbales
y visuales
con el violeta
y naranja

no sé como llegué acá
pero qué bueno haber llegado.