Y de pronto
agarras la brocha
y pintas de naranja
toda la pared
cae espesa la pintura
sobre la piel
sólo es cuestión de
mirar bien
el verbo ver
aplicado
a los acontecimientos
que acontecen
y se enrarecen
dentro de uno
cuestión de
tomar sin preguntar
el mundo
pintarlo
color café
y beberlo
de un sorbo.
(***)
2 comentarios:
muy copado el poema.
tengo una obsesion con el color naranja. es el color de mi prosa, digo ja.
vuelvo a pasar. un beso!
yo tengo obsesiones verbales
y visuales
con el violeta
y naranja
no sé como llegué acá
pero qué bueno haber llegado.
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