Tengo miedo de apurarme a decirlo, tengo miedo de esa muerte prematura.
Sé, que en cuanto la palabra haya salido de mi boca, estaremos muertas, palabra y yo.
Por eso trago saliva y callo.
Alargo el instante, demoro el poema que late por nacer y suicidarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario