martes, 22 de septiembre de 2009

caramelos los días


Escaso ritual, morada de piel, llevarnos de luna de miel al espacio. Pensé, no antes de las tres, cuando creí extrañarte. Pero no sé, olvidé mi diccionario, y no sé si eso era eso o era ganas de otro bocado, así que por las dudas pedí la cuenta y fui a comprar un cuarto de helado. La resaca de ganas de helado de limón.


Te miento porque es mi profesión, no es personal, ni nada de eso, es pasatiempo para los días de lluvia o de mucho sol. Ganamos tanto cuando damos hecho perderlo todo y todo lo que llega es regalo como un cumpleaños cada día. Ojala todos los días fueran caramelos como cuando me los regalas por deporte en todos sus colores y los tiras al aire y atajo sin mirar intentando adivinar el color.


Nos mutamos uno al otro sin darnos cuenta y volvemos a nosotros antes de despertar. Y después, cuando desayunamos, nos salta sin querer una mueca extraña y ajena y nos sonrojamos aunque no entendemos bien.

2 comentarios:

Lilen dijo...

:)


con helado en la cabeza para estar mas freskita
y comestible
te quiero))♥

Xergito dijo...

Como le va niña? para la resaca lo mejor es el agua tonica, el helado es mas bajonero, je!
tenia ganas de dejarte un comentario (Los bloggers no "firmamos", dejamos comentarios, que culturosos..) en el post-posterior a este, el de la cenicienta. Coincido plenamente, las muñecas son para las repisas.

PD: No creas que ando mas feliz y por eso deje de subir textos a diario, ando muy ocupado en dos mil cosas masomenos
beso muchacha!