Que hacer
cuando termina la hora de la novela
no hay más revistas que sacar de la cartera
ni más caras para improvisar
un cuaderno en blanco que no se deja escribir
que no se deja manosear
que orgulloso me mira de reojo y no deja que mis manos
violen su blancura virginal
los relojes se complotan
demasiado tarde para salvar el mundo
demasiado temprano para irse a dormir
mis pies se inquietan
los deditos se mueven histéricamente
hablan entre sí
planean hacerme tropezar de nuevo.
1 comentario:
Yo prendo la tele.
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